CÁNCER.
MARCO
TEÓRICO.
Etimológicamente
la palabra cáncer proviene del latín y significa cangrejo, ya que la forma como
crece y se extiende una tumoración cancerosa simula el cuerpo y las patas de
este animal.
Se llama cáncer al crecimiento
tisular patológico originado por una proliferación continua de células
anormales que produce una enfermedad por su capacidad para elaborar sustancias
con actividad biológica nociva, por su capacidad de expansión local o por su
potencial de invasión y destrucción de los tejidos adyacentes o a distancia. El
cáncer, que puede originarse a partir de cualquier tipo de célula de los
diferentes tejidos del organismo, no es una enfermedad única sino un conjunto
de enfermedades con manifestaciones y curso clínico muy variables en función de
la localización y de la célula de origen. Existen numerosos tipos de cáncer,
entre los que destacan 3 subtipos principales. En primer lugar hay que
mencionar los sarcomas, que proceden del tejido conjuntivo presente en los
huesos, cartílagos, nervios, vasos sanguíneos, músculos y tejido adiposo. El
segundo tipo lo constituyen los carcinomas que surgen en los tejidos
epiteliales como la piel o las mucosas que tapizan las cavidades y órganos
corporales como el sistema respiratorio, digestivo o en los tejidos glandulares
de la mama y la próstata. Los carcinomas incluyen algunos tipos de cáncer más frecuentes como el cáncer de
pulmón, de colon o el de mama. Los carcinomas de estructura similar a la piel
se denominan carcinomas de células escamosas, los que tienen una estructura
glandular se denominan adenocarcinomas. En el tercer subtipo se
encuentran las leucemias y los linfomas, que incluyen los cánceres que se
originan en los tejidos formadores de las células sanguíneas. Pueden producir
una inflamación de los ganglios linfáticos (adenopatías), aumento de tamaño del
bazo (esplenomegalia) o invasión y destrucción de la médula ósea, así como una
producción excesiva de leucocitos o linfocitos inmaduros.
Casi todos los cánceres forman bultos o masas de
tejido que reciben el nombre de tumores, pero no todos los tumores son
cancerosos o malignos; la mayor parte son benignos (no ponen en peligro la
salud). Los tumores benignos se
caracterizan por un crecimiento localizado y suelen estar separados de los
tejidos vecinos por una cápsula. Los tumores benignos tienen un crecimiento
lento y una estructura semejante al tejido del que proceden. En ocasiones
pueden producir alteraciones por obstrucción, compresión o desplazamiento de
las estructuras vecinas, como sucede a veces en el cerebro.
Los
tumores malignos conforman el cáncer. Las células de estos tumores
pueden invadir y dañar los tejidos y órganos cercanos. También, las células
cancerosas pueden desprenderse del tumor maligno y entrar en la circulación o
sistema linfático. La diseminación del cáncer se denomina metástasis.
Cuanto más agresivo y maligno es un cáncer,
menos recuerda a la estructura del tejido del que procede, pero la tasa de
crecimiento del cáncer depende no sólo del tipo celular y grado de
diferenciación, sino también de factores dependientes del huésped. Una
característica de malignidad es la heterogeneidad celular del tumor. Las
células cancerosas son más susceptibles a las mutaciones debido a las
alteraciones en la proliferación celular. Con la evolución, el tumor es cada
vez menos diferenciado y de crecimiento más rápido. También puede desarrollar
resistencia a la quimioterapia o a la radiación.
El cáncer es una enfermedad maligna y grave
que conduce a la muerte y cuya causa generalmente se desconoce. Puede aparecer
en cualquier persona independientemente de su edad, raza o sexo, pero es más
frecuente en los adultos después de la quinta década de la vida y
principalmente en la mujer.
NATURALEZA DE LA ENFERMEDAD.
El crecimiento canceroso se define por cuatro
características que describen cómo las células cancerosas actúan de un modo
distinto a las células normales de las que proceden. En primer lugar, la
autonomía, ya que estas células han escapado al control que, en condiciones
normales, rige el crecimiento celular. La segunda característica es la
clonalidad, ya que el cáncer se origina a partir de una única célula
progenitora que prolifera y da lugar a un clon de células malignas (todas las
células son idénticas). Las otras dos características restantes son la
anaplasia, ausencia de diferenciación normal y coordinada, y la metástasis o
capacidad de crecer y diseminarse a otras partes del cuerpo. Estas
características pueden ser expresadas por las células normales no malignas
durante determinadas etapas, por ejemplo, durante la embriogénesis; no
obstante, en las células cancerosas estas características tienen un grado
inapropiado o excesivo.
INVASIÓN Y DISEMINACIÓN.
Las células cancerosas pueden invadir los
vasos sanguíneos y linfáticos, y ser transportadas a través del organismo hasta
que alcanzan una zona por la que no pueden progresar. En este punto se asientan
y forman un nuevo tumor. La metástasis, la propagación del cáncer desde su
localización original a otras partes del organismo, es la característica más
destructiva de la enfermedad.
FACTORES DE RIESGO
Ciertos factores son capaces de provocar un
cáncer en un porcentaje de los individuos que están expuestos a ellos.
Entre éstos se encuentran la herencia, las infecciones, las radiaciones
ionizantes, los productos químicos y las alteraciones del sistema inmunológico.
Los investigadores estudian cómo estos diferentes factores pueden interaccionar
de una manera multifactorial y secuencial para producir tumores malignos. El
cáncer es, en esencia, un proceso genético. Las alteraciones genéticas pueden
ser heredadas o estar producidas en alguna célula por un virus o por una lesión
provocada de manera externa.
Factores hereditarios.
Se calcula que de un 5 a un 10% los tipos de cáncer tienen un origen
hereditario. Algunos tipos de cáncer son más frecuentes en las familias, el
cáncer de mama es un ejemplo de ello. El cáncer de colon es más frecuente en
las familias con tendencia a presentar pólipos de colon. Una forma de
retinoblastoma sólo aparece cuando está ausente un gen específico. Estos genes,
denominados genes supresores tumorales o antioncogenes, previenen en
condiciones normales la replicación celular. Su ausencia elimina el control
normal de la multiplicación celular. En algunos trastornos hereditarios, los
cromosomas tienen una fragilidad intrínseca; estos procesos conllevan un riesgo
elevado de cáncer.
Infecciones.
Existen cada vez más evidencias de que algunas infecciones pueden
llegar a provocar cáncer y, en concreto, aquellas relacionadas con el cáncer de
estómago, hígado, cuello uterino y con el sarcoma de Kaposi (un tipo especial
de cáncer que aparece en enfermos de SIDA).
Radiaciones.
Las radiaciones ionizantes son uno de los factores causales más
reconocidos. El origen de la radiación es muy variable; puede proceder de las
armas nucleares, la radiactividad natural en ciertas regiones, el tratamiento
con radioterapia, la manipulación de materiales radiactivos o la exposición
exagerada a la radiación ultravioleta. La radiación produce cambios en el ADN,
como roturas o trasposiciones cromosómicas en las que los cabos rotos de dos
cromosomas pueden intercambiarse. La radiación actúa como un iniciador de la
carcinogénesis, induciendo alteraciones que progresan hasta convertirse en
cáncer después de un periodo de latencia de varios años. En este intervalo
puede producirse una exposición a otros factores.
Productos químicos.
El proceso por el cual los productos químicos producen cáncer ha sido
ampliamente estudiado, algunos actúan como iniciadores. Sólo se requiere una
única exposición, pero el cáncer no aparece hasta pasado un largo periodo de
latencia y tras la exposición a otro agente denominado promotor. Los
iniciadores producen cambios irreversibles en el ADN. Los promotores no
producen alteraciones en el ADN pero sí un incremento de su síntesis y una
estimulación de la expresión de los genes. Su acción sólo tiene efecto cuando
ha actuado previamente un iniciador, y cuando actúan de forma repetida. El humo
del tabaco, por ejemplo, contiene muchos productos químicos iniciadores y
promotores. La actuación del tabaco como promotor es tal, que si se elimina el
hábito de fumar, el riesgo de cáncer de pulmón disminuye de forma rápida. El
alcohol es también un importante promotor; su abuso crónico incrementa de
manera importante el riesgo de cánceres que son inducidos por otros agentes,
como el cáncer de pulmón en los fumadores.
Factores inmunes.
Se cree que el sistema inmunológico es capaz de reconocer algunas
formas de células malignas y producir células capaces de destruirlas (células
NK, del inglés natural killers). Algunas enfermedades o procesos que conducen a
una situación de déficit del sistema inmunológico son la causa del desarrollo
de algunos tipos de cáncer. Esto sucede en el síndrome de inmunodeficiencia
adquirida (SIDA), en enfermedades deficitarias del sistema inmunológico
congénitas, o cuando se administran fármacos inmunodepresores.
Factores ambientales.
Se calcula que los factores ambientales son la causa del 80% de cáncer.
La relación causa efecto más demostrada es la del humo del tabaco,
inhalado de forma activa o pasiva; es responsable de cerca del 30% de las
muertes por cáncer. Los factores alimentarios pueden ser responsables de un
40%, pero la relación causal no está tan establecida, y no se conocen con
exactitud los constituyentes de la dieta que son responsables. La obesidad es
un factor de riesgo para algunos tipos de cánceres como el de mama, colon,
útero y próstata. El alto contenido en grasa saturada (de origen animal) y el
bajo contenido en fibra de la dieta se asocian con una alta incidencia de
cáncer de colon. Al igual que ocurre con el alcohol, las grasas y la obesidad
parecen actuar como promotores.
Oncogenes.
Sea cual fuere la causa inicial por la que una célula normal se
transforma en cancerosa y transmite a su descendencia esta alteración, es
necesario que esta modificación se encuentre impresa en su ADN. Esto supone que
todos los posibles agentes promotores o causales del cáncer actúen sobre un
sustrato genético común dentro de la célula. Actualmente, se acepta que todos
los factores cancerígenos (sustancias químicas, radiaciones, infecciones, etc)
actúan sobre porciones del ADN que deben ser fundamentales en la regulación del
crecimiento y diferenciación celular. Estas porciones reciben el nombre de
protooncogenes y bajo la acción de diversos factores sufren pequeñísimas
alteraciones que ocasionan el comienzo del fenómeno canceroso, desarrollándose
el oncogén.
Se cree que la malignidad es la consecuencia de una serie de
alteraciones que comienzan con un gen alterado o una mutación somática (una
mutación de una célula normal de un tejido corporal), seguida de la acción
promotora de algún agente que estimula la expresión de uno o varios oncogenes,
o inhibe los efectos de uno o varios antioncogenes; en consecuencia se liberan
factores de
crecimiento. Es posible que el primer evento sea la falta de producción
de los metabolitos necesarios para la diferenciación celular normal. La
estimulación por los factores de crecimiento produce la proliferación del clon
de células indiferenciadas, y un defecto del sistema inmunológico permite que
estas células alteradas escapen a la destrucción por el sistema de control del
organismo.
SÍNTOMAS.
Los síntomas enumerados en la siguiente lista
pueden señalar la existencia de un cáncer:
Cambios en el ritmo intestinal o urinario.
Heridas que no cicatrizan.
Hemorragias inhabitúales.
Bultos en las mamas o en otras regiones del
organismo.
Dificultad para tragar alimentos.
Cambios repentinos en el aspecto de verrugas
cutáneas.
Tos persistente o ronquera.
Pérdida de peso.
Pérdida de apetito.
Hasta aquí se ha explicado el cáncer en general. Ahora se abordara como
tema principal el cáncer de mama.
En la actualidad el cáncer de mama es la segunda causa de mortalidad en
la comunidad mexicana desde el año 2002. Representa la primera causa de muerte
en mujeres, ya que cada año se diagnostican 10 mil casos nuevos de cáncer de
mama. En el año 2004, cobró la vida de al menos 620 capitalinas. Es decir,
aproximadamente 2 muertes diarias, cifras que hablan de pobreza, marginación,
apatía y dolor con altísimo costo social y económico. Este último, es la
principal causa que en la mayoría de los casos el cáncer sea detectado en
etapas avanzadas.
CÁNCER DE MAMA.
MARCO REFERENCIAL.
¿QUÉ ES EL CÁNCER DE MAMA?
El cáncer de mama consiste en un crecimiento
anormal y desordenado de las células del tejido mamario.
La mama está formada por una serie de
glándulas mamarias, que producen leche tras el parto, y a las que se les
denomina lóbulos y lobulillos.
Los lóbulos se encuentran conectados entre
sí por unos tubos, conductos mamarios, que son los que conducen la leche al
pezón.
SÍNTOMAS.
En
los estadios iniciales del cáncer de mama la mujer no suele presentar síntomas.
El
primer signo suele ser un bulto que,
al tacto, se nota diferente del tejido mamario que lo rodea. Se suele notar con
bordes irregulares, duro, que no duele al tocarlo. En ocasiones aparecen
cambios de color y tensión fuerte en la piel de la zona afectada; sin embargo
en ocasiones estos bultos se presentan con características diferentes, algunos
bultos tienen bordes regulares y son suaves al tacto.
Por
este motivo, cuando se detecte cualquier anomalía se debe consultar con el médico lo
cual genera un gasto.
En
las primeras fases, el bulto bajo la piel se puede desplazar con los dedos. En
fases más avanzadas, el tumor suele estar adherido a la pared toráxica o a la
piel que lo recubre y no se desplaza. El nódulo suele ser claramente palpable e
incluso los ganglios axilares pueden aumentar de tamaño. Los síntomas de estas
etapas son muy variados y dependen del tamaño y la extensión del tumor.
Otros signos que pueden aparecer son:
-
Dolor o retracción del pezón.
-
Irritación o hendiduras de la piel.
-
Inflamación de una parte del seno.
-
Enrojecimiento o descamación de la piel o del pezón.
-
Secreción por el pezón, que no sea leche
materna.
TIPOS
DE TUMORES DE CÁNCER DE MAMA.
La mayoría de los tumores que se producen en
la mama son benignos, no cancerosos, y son debidos a formaciones
fibroquísticas.
El quiste es como una bolsa llena de líquido y la fibrosis es un desarrollo anormal del tejido conjuntivo. La fibrosis no aumenta el riesgo de desarrollar un tumor y no requiere de un tratamiento especial. Los quistes, si son grandes, pueden resultar dolorosos. La eliminación del líquido con una punción suele hacer desaparecer el dolor. La presencia de uno o más quistes no favorece la aparición de tumores malignos.
Los tumores benignos están relacionados en su mayoría con factores genéticos. Los síntomas que producen son dolor e inflamación pero ni se diseminan al resto del organismo ni son peligrosos.
Dentro de los tumores malignos, existen varios tipos en función del lugar de la mama donde se produzca el crecimiento anormal de las células y según su estadio.
Los tumores pueden ser localizados o haberse extendido, a través de los vasos sanguíneos o mediante los vasos linfáticos, y haber dado lugar a metástasis, es decir, a un cáncer en un órgano distante al originario.
FASES DEL CÁNCER DE MAMA.
Después de que se diagnóstico el cáncer
de mama, se realiza un proceso, para determinar si el cáncer se ha esparcido
dentro de la mama o a otras partes del cuerpo se denomina clasificación en
fases. La información que se reúne en este proceso determina la fase de la
enfermedad. Es importante conocer la fase de la enfermedad a fin de planear el
tratamiento.
El cáncer de mama se divide en las
siguientes fases.
Fase 0 (carcinoma in
situ): Es una enfermedad en la cual se encuentran células anormales en los
lobulillos del seno. Sin embargo, tener carcinoma lobular in situ en un seno
incrementa el riesgo de desarrollar cáncer del seno en cualquier de las mamas.
Fase I: En esta fase, el
tumor tiene 2 centímetros o menos y no se ha diseminado fuera de la mama.
Fase IIA: En esta fase, no
hay presencia de tumor en el seno, pero se ve que el cáncer se ha diseminado a
los ganglios linfáticos axilares
Fase IIB: El tumor tiene más de dos centímetros pero no más de
cinco centímetros y se ha esparcido a los ganglios linfáticos axilares y en
caso de que no se haya esparcido a los ganglios linfáticos, el tumor tendrá un
tamaño mayor a cinco centímetros.
Fase IIIA: El tumor tiene un
tamaño mayor a cinco centímetros y se ha diseminado a los ganglios linfáticos
axilares y los ganglios linfáticos podrían estar adheridos entre ellos o a
otras estructuras.
Fase IIIB: El tumor podría
tener cualquier tamaño y se ha diseminado a tejidos cerca de la mama (la piel o
la pared pectoral, incluyendo las costillas y los músculos pectorales)
Fase IIIC: El cáncer podría
haberse diseminado a los ganglios linfáticos dentro del seno o bajo los brazos
y tejidos cercanos al seno. El cáncer del seno en estadio IIIC se divide en
estadio IIIC operable y no operable, dependiendo de las circunstancias de cada
paciente.
Fase
IV: En esta fase, el cáncer se ha
diseminado a otros órganos del cuerpo, con mayor frecuencia a los huesos,
pulmones, hígado o cerebro. (Ver figura No.1)
Figura
1. Comparación del tamaño del tumor con un
frijol, cacahuate, nuez y limón.
FACTORES
DE RIESGO.
La
causa del cáncer de mama no se conoce pero sí se sabe algunos factores de
riesgo. Se considera factor de riesgo aquella situación que aumente las
probabilidades de padecer la enfermedad.
Hay
que tener en cuenta que aquellas mujeres que tengan mayores probabilidades de
padecer cáncer de mama (por tener más factores de riesgo) pueden tomar
medidas preventivas que reduzcan esa probabilidad como
revisiones periódicas o cambios en su estilo de vida.
**Sexo.
El cáncer de mama afecta tanto a
hombres como a mujeres, sólo que en los hombres se da en un porcentaje mucho
menor.
**Edad.
Una mayor edad conlleva un aumento del
número de cánceres. El 60% de los tumores de mama ocurren en mujeres de más de
60 años. Este porcentaje aumenta mucho más después de los 75 años.
**Genes.
Existen dos genes identificados que,
cuando se produce algún cambio en ellos (mutación), se relacionan con una mayor
probabilidad de desarrollar el cáncer de mama. Estos genes se denominan BRCA1 y
BRCA2 y según algunos estudios parece que entre el 50% y el 60% de mujeres que
han heredado estos genes mutados pueden desarrollar el cáncer antes de los 70
años.
**Antecedentes
familiares.
Cuando un pariente de primer grado
(madre, hermana, hija) ha tenido cáncer de mama se duplica el riesgo de
padecerlo. Si se trata de un pariente más lejano (abuela, tía, prima) sólo
aumenta el riesgo ligeramente.
**Antecedentes
personales.
Una enfermedad mamaria benigna previa
parece aumentar el riesgo en aquellas mujeres que tienen un gran número de
conductos mamarios. Aún así, este riesgo es moderado. Algunos resultados
anormales de biopsia de mama pueden estar relacionados con un riesgo
ligeramente elevado de padecer cáncer de mama. El riesgo de desarrollar cáncer
en el otro seno en aquellas mujeres que han tenido un cáncer de mama es
distinto de la recurrencia o reaparición del primer cáncer.
**Raza.
Las mujeres blancas son más propensas a
padecer esta enfermedad que las de raza negra, aunque la mortalidad en éstas
últimas es mayor, probablemente porque a ellas se les detecta en estadíos más
avanzados. Las que tienen menor riesgo de padecerlo son las mujeres asiáticas e
hispanas.
**Períodos
menstruales.
Cuanto antes se comienza con la
menstruación (antes de los 12 años), mayor es el riesgo (de dos a cuatro veces
mayor) de padecer esta enfermedad si se compara con aquellas que comenzaron más
tarde (después de los 14 años). Lo mismo ocurre con la menopausia: las mujeres
con una menopausia tardía (después de los 55 años) tienen mayor riesgo. El
embarazo después de los 30 años también aumenta el riesgo. Estos factores,
aunque muy frecuentes, suelen tener poca incidencia sobre el riesgo de padecer
cáncer.
FACTORES RELACIONADOS CON EL ESTILO DE VIDA.
**Uso
prolongado de anticonceptivos.
Los
últimos estudios han demostrado que el uso prolongado de anticonceptivos no
está relacionado con el cáncer de mama.
**Terapia hormonal
sustitutiva.
Esta terapia, que se utiliza para
aliviar los síntomas de la menopausia, parece aumentar a largo plazo (más de 10
años) el riesgo de sufrir cáncer de mama, aunque los estudios al respecto no
son del todo concluyentes.
**Alcohol.
El consumo de alcohol durante años está
claramente vinculado al riesgo elevado de cáncer de mama.
**Exceso de peso.
El exceso de peso parece estar relacionado
con un riesgo más alto de tener esta enfermedad, aunque no existe ninguna
evidencia que un tipo determinado de dieta (dieta rica en grasas) aumente ese
riesgo.
La
mujer puede detectar anomalías en sus glándulas mamarias, mediante la
autoexploración sistemática que permite detectar tumores más pequeños que los que
pueda detectar el médico o la enfermera pues la mujer estará familiarizada con
sus senos y podrá detectar cualquier pequeño cambio.
Autoexploración.
Si después de la autoexploración la mujer detecto alguna
anomalía, deberá acudir a una revisión ginecológica donde el médico pueda
comprobar que no exista ninguna irregularidad en las mamas, también que no haya
ninguna inflamación de los ganglios linfáticos axilares. Pero no todas las
mujeres pueden tener acceso a las revisiones ginecológicas, porque no cuentan
con los recursos económicos necesarios que estas revisiones generan.
La autoexploración debe realizarse después de la
menstruación, las mujeres menopáusicas deberán asociarla a un día del mes, pues
conviene que se realice siempre en estados similares.
La mujer debe estar tranquila y realizarla en el
lugar que crea más adecuado. A algunas mujeres les parecerá más cómodo
realizarla en el momento de la ducha, sin embargo, otras, pueden preferir
hacerla al acostarse.
La manera más adecuada, para observar los cambios en
las mamas, es situarse delante de un espejo, con los brazos caídos a ambos
lados del cuerpo. Tendrá que observar la simetría de las mamas, el aspecto de
la piel, el perfil, etc.
Hay que buscar zonas enrojecidas, bultos u hoyuelos.
El aspecto no debe recordar la piel de naranja. Los pezones y areolas no deben
estar retraídos o hundidos.
Una vez hecho lo anterior, tiene que repetir la
operación pero con los brazos elevados sobre el cuello. Los senos deberán
elevarse de la misma manera y, en esa posición, comprobar que no hay ningún
bulto u hoyuelo.
La palpación puede realizarse una vez enjabonada, en
la ducha, o tumbada en la cama con una almohada debajo del hombro
correspondiente al seno que se vaya a examinar. Conviene repetirla en distintas
posturas: tumbada y de pie. Se debe utilizar la mano contraria a la mama que va
a palparse. La presión será la suficiente como para reconocer bien el seno.
Se pueden realizar varios movimientos para la
exploración:
1)
Con la yema de tres dedos hay que ir realizando
movimientos circulares desde la parte más externa de la mama hacia el pezón, a
modo de espiral.
2)
Otro movimiento que se puede realizar con los dedos
es en forma de eses, ir recorriendo el seno de un lado al otro.
3)
El tercer movimiento es radial, comenzando desde el
pezón hacia fuera. (ver figura
No.2)
Para confirmar el diagnóstico, en los casos
positivos, hay que realizar una biopsia tras la mamografía.
(Figura
2)
Conviene ser muy cuidadosa en la zona del
cuadrante superior externo, pues están cercanos los ganglios axilares, y es ahí
donde se detectan el mayor número de tumores.
Hay que comprimir un poco el pezón y comprobar si se produce alguna secreción (avise al médico si esto es así, intente identificar el color de la secreción).
Una
vez explorada la mama, hay que realizar la exploración de la axila para
intentar descubrir la existencia de bultos en esta zona. El examen se deberá
realizar en las dos mamas y axilas.
Mamografía.
La mamografía es una exploración que utiliza los
rayos X de baja potencia para localizar zonas anormales en la mama. Esta
técnica consiste en colocar la mama entre dos placas y presionarla durante unos
segundos mientras se realizan las radiografías.
Las mujeres con factores de riesgo deben realizarse
una mamografía y un examen clínico anual a partir de los 40 años. Las mujeres
que no tienen factores de riesgo conocidos recientes deben realizarse una
mamografía cada dos años, a partir de los 40 años, y anualmente, a partir de
los 50 años. No obstante, este asunto ha sido objeto de controversias recientes
y algunos estudios sugieren la necesidad de hacerse una mamografía al año entre
los 40 y los 49.
No hay ningún peligro por las radiaciones
de esta técnica, ya que son de baja potencia.
Es una de las mejores técnicas para detectar el cáncer de mama en sus primeras fases.
La mamografía realizada a intervalos de 1 a 2 años, reduce las muertes por esta enfermedad de un 25% a un 35% en las mujeres de 50 años o más que no presentan síntomas.
Es una de las mejores técnicas para detectar el cáncer de mama en sus primeras fases.
La mamografía realizada a intervalos de 1 a 2 años, reduce las muertes por esta enfermedad de un 25% a un 35% en las mujeres de 50 años o más que no presentan síntomas.
Ecografía.
Es una técnica secundaria en el diagnóstico de
cáncer de mama. Se emplean ultrasonidos que son convertidos en imágenes.
Su utilidad se encuentra en que con ella se pueden
diferenciar los tumores formados por líquido (quistes) de las masas sólidas. La
importancia de detectar esa diferencia es mucha pues los quistes no suelen
necesitar un tratamiento si no hay otros síntomas, mientras que las masas
sólidas precisan de una biopsia.
Además,
en mujeres jóvenes con mamas densas es posible que el radiólogo prefiera hacer
una ecografía en lugar de una mamografía ya que esta prueba presenta más
sensibilidad en estos casos.
Resonancia magnética nuclear (RMN).
Esta técnica emplea los campos
magnéticos y los espectros emitidos por el fósforo en los tejidos corporales y
los convierte en imagen. Con ella se puede observar la vascularización del
tumor.
A pesar de que existen diferentes tipos
de tratamientos, después de haberse detectado el cáncer mamario, la incidencia de mortalidad sigue
siendo alta.
TIPOS
DE TRATAMIENTOS PARA EL CÁNCER DE MAMA.
Algunos
tratamientos se consideran estándar (tratamiento actualmente utilizado) y otros
se encuentran en evaluación en estudios clínicos. Antes de empezar el
tratamiento, es conveniente que los pacientes consideren participar en un
estudio clínico. Un estudio clínico de tratamientos consiste en un estudio de
investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener
información sobre nuevos tratamientos para pacientes con cáncer. Cuando
estudios clínicos demuestran que un nuevo tratamiento es mejor que el
tratamiento utilizado actualmente como estándar, el nuevo tratamiento se puede
convertir en el tratamiento estándar.
La
elección del tratamiento más apropiado para el cáncer es una decisión en la que
idealmente deben participar el paciente, la familia y el equipo médico.
Se utilizan cuatro tipos de tratamiento estándar:
Cirugía.
La
mayoría de los pacientes con cáncer de mama se someten a cirugía a fin de
extirpar el cáncer de la mama. Generalmente se extirpan algunos de los ganglios
linfáticos bajo el brazo y se examinan bajo un microscopio para determinar si
estos ganglios contienen células cancerosas.
·
Mastectomía
parcial o segmentaria: Es un procedimiento quirúrgico que sirve para extirpar
la parte del seno que tiene cáncer y algo del tejido normal circundante. (Ver
figura No.3).
Figura 3. Las líneas de puntos encierran el tumor extirpado y
los ganglios linfáticos extirpables.
- Mastectomía total:
Procedimiento quirúrgico con remoción de toda la mama afectada. A este
procedimiento también se le llama mastectomía simple. Se podría llevar a
cabo la remoción de algunos ganglios linfáticos bajo el brazo para
someterlos a biopsia. Esto puede realizarse a la misma vez que la cirugía
del seno o después. Esto se realiza a través de una incisión separada.
(Ver figura No.4)
- Mastectomía radical
modificada: Procedimiento quirúrgico para extirpar toda la mama afectada,
muchos de los ganglios linfáticos bajo el brazo, el recubrimiento de los
músculos pectorales y, en algunas instancias, parte de los músculos de la
pared pectoral (ver figura No.5).
FIGURA
5. La línea de puntos encierra la
totalidad de la mama y algunos ganglios linfáticos extirpados. Podría
extirparse parte de los músculos de la pared pectoral.
Si el médico extirpa todo el cáncer
visible al momento de la cirugía, el paciente tal vez sea sometido a
radioterapia, quimioterapia o terapia hormonal después de la cirugía a fin de
eliminar toda célula cancerosa que pueda quedar aún. El tratamiento
administrado después de la cirugía para incrementar las posibilidades de
curación se denomina terapia coadyuvante.
Radioterapia.
La radioterapia es un tratamiento para
el cáncer el cual utiliza rayos X de alta energía u otros tipos de radiación
para eliminar células cancerosas. Existen dos tipos de radioterapia. La
radioterapia externa utiliza una máquina fuera del cuerpo la cual envía
radiación al área donde se encuentra el cáncer. La radioterapia interna utiliza
una sustancia radioactiva sellada en agujas, semillas, alambres o catéteres que
se colocan directamente dentro o cerca del cáncer. La forma en que se
administre la radioterapia va a depender del tipo y el grado de avance del
cáncer que está siendo tratado.
Quimioterapia.
La quimioterapia es un tratamiento del
cáncer que utiliza medicamentos para interrumpir la proliferación de células
cancerosas, mediante la eliminación de las células o evitando su
multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra oralmente o se inyecta en
una vena o músculo, los medicamentos ingresan al torrente sanguíneo y afectan a
células cancerosas en todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la
quimioterapia se coloca directamente en la columna vertebral, un órgano o una
cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente
células cancerosas en esas áreas (quimioterapia regional). La forma en que se
administre la quimioterapia va a depender del tipo y el grado de avance del
cáncer que está siendo tratado.
Terapia hormonal.
La terapia hormonal es un tratamiento
que elimina o bloquea la acción de las hormonas y detiene el crecimiento del
cáncer. Las hormonas son sustancias producidas por las glándulas del cuerpo y
que circulan por el torrente sanguíneo. La presencia de ciertas hormonas producen
el crecimiento de ciertos cánceres. Si las pruebas revelan que las células
cancerosas tienen sitios donde se adhieren las hormonas (receptores) se puede
utilizar medicamentos, cirugía o radioterapia para reducir la producción de
hormonas o impedirles que ejerzan su función.
La terapia hormonal con tamoxifeno a
menudo se suministra a pacientes con estadios tempranos de cáncer de mama y
pacientes con cáncer metastático de mama (cáncer que se ha esparcido a otras
partes del cuerpo). La terapia hormonal con tamoxifeno o estrógenos puede
actuar sobre las células de todo el cuerpo y aumentar la posibilidad de padecer
cáncer del endometrio. Las mujeres que reciben tamoxifeno deben someterse a un
examen pélvico todos los años para controlar la aparición de signos de cáncer.
Se están
examinando nuevos tipos de tratamiento en estudios clínicos, como:
Biopsia de ganglios linfáticos centinela seguidos de
cirugía.
Procedimiento que implica la remoción
quirúrgica del ganglio linfático centinela (el primer ganglio linfático donde
posiblemente se hayan diseminado las células cancerosas). El médico inyecta una
sustancia radioactiva o un tinte azul cerca del tumor. La sustancia o el tinte
fluye a través de los conductos linfáticos hacia los nódulos centinelas. El cirujano
extirpa el primer ganglio en recibir el tinte azul para someterlo a biopsia. Un
patólogo luego examina los tejidos de los ganglios linfáticos centinelas en
búsqueda de la existencia de células cancerosas. Si no se detectan células
cancerosas, tal vez no sea necesario extirpar otros ganglios. Después de la
biopsia de ganglios linfáticos centinela, el cirujano extirpa el tumor (cirugía
conservadora de la mama o mastectomía).(Ver figura No.6).
FIGURA
6. Esta figura, muestra la inyección de una
substancia radioactiva o tinción azul cerca del tumor. Y a la substancia
inyectada se le da seguimiento visual o mediante sonda y los primeros ganglios
linfáticos en absorberla se extirpan y se analizan en busca de células
cancerosas.
NUEVO
TRATAMIENTO.
Según un artículo publicado en
Smalltimes, los autoridades norteamericanos acaban de aprobar el uso de un
nuevo tratamiento para el cáncer de mama. La nueva droga se llama Abraxane y
está basada en nanopartículas.
Según los proveedores de este nuevo
tratamiento creado con nanotecnología, American Pharmaceutical Partners Inc. , en
pruebas llevadas acabo
se ha mostrado que Abraxane es más eficaz y menos tóxico que Taxol.
Abraxane utiliza nanopartículas de la
proteína albúmina que se puede introducir en el cuerpo sin tener que recurrir
al uso de solventes. Taxol requiere el uso de solventes que producen efectos
secundarios como anemia y nauseas. Según los científicos que han desarrollado
este nuevo tratamiento, la eliminación de los solventes tóxicos permite exponer
más células cancerígenas a la medicina.
Este nuevo avance de la nanotecnología
y la medicina ha sido desarrollado por American Bioscience Inc. Y será
comercializado en forma de un producto farmacéutico inyectable
PROBLEMA.
A
pesar de que existen medidas preventivas como la autoexploración, mamografía,
ecografía y campañas preventivas ¿Por qué la mujer no previene el cáncer de
mama?
HIPÓTESIS.
Existen
medios de comunicación que ofrecen información muy amplia sobre el tema de
cáncer de mama, al igual que existen tratamientos para curar está enfermedad.
Nosotros inferimos que la causa por la cual no se previene el cáncer de
mama y existe gran índice de mortalidad es por la falta de recursos económicos
en las personas.
COMPROBACIÓN DE LA
HIPÓTESIS.
La hipótesis
se comprobará; tomando en cuenta a las personas que cuentan con un servicio
médico y las que no, mediante encuestas recientes del INEGI, que afirman que:
de 147, 483,917 habitantes
que existen en la república mexicana; sólo 8, 556,170 personas cuentan con un
servicio de salud, esta cantidad es sólo por un derecho habiente; pero al tomar
en cuenta que cada derecho habiente registra a su familia(5 personas por
familia) esta cifra se incrementa a 46,585,000 del total de
los habitantes aproximadamente. Estas cifras nos dicen que 100, 898,917 personas,
tienen que realizar gastos mayores para el cuidado de su salud, impidiéndoles
prevenir enfermedades como el cáncer de mama.
Del año 2003 al 2004; la tasa de desempleo se ha ido
incrementando de un 3.8% a un 4.8% del total de la población. Este desempleo,
origina que la gente no acuda al médico, para realizarse los exámenes
pertinentes; como una mamografía y en las instituciones de salud privadas
tienen un costo de $650.00 aproximadamente
|
EXAMÉN
|
RANGO DE
COSTOS APROX.
|
|
Mamografía.
|
$650.00 –
$1000.00
|
|
Ecografía.
|
$2000.00 –
$6000.00
|
|
Terapia
hormonal.
|
$358.00 –
$700.00
|
Con estos costos tan elevados para
las personas que no cuentan con una economía sólida, las personas prefieren
ocupar ese dinero para sustentar a su familia (alimento, vestido, educación, etc.), que en cuidar su salud.
Las personas que si cuentan con
los recursos suficientes o con un sistema de salud gratuito, muchas de las
veces no se atienden por apatía, mala información o simplemente; porque mal
gastan el dinero en cosas que no son tan prioritarias (ropa de marca, viajes, etc.).Y al igual que las personas de bajos recursos van al médico cuando el
cáncer ya esta en fase muy avanzada.
|
Población total, condición de derechohabiencia, institución de
salud y su distribución porcentual según condición de uso de servicios en
instituciones de salud, 2000
|
||||||||
|
Condición
de derechohabiencia
|
Población total
|
Condición
de uso de servicios de salud
|
||||||
|
Usuaria a
|
||||||||
|
Total
|
En el IMSS
|
En el ISSSTE
|
En PEMEX, Defensa o Marina
|
En la SSA
|
En el IMSS-Solidaridad
|
|||
|
Entidad
|
8 550 170
|
97.9
|
31.7
|
10.7
|
1.3
|
18.8
|
0.2
|
|
|
No
derechohabiente
|
3 963 188
|
96.9
|
0.7
|
0.2
|
NS
|
39.4
|
0.3
|
|
|
Derechohabiente
|
4 445 280
|
99.1
|
59.5
|
20.2
|
2.4
|
1.2
|
0.1
|
|
|
En
el IMSS
|
3 196 632
|
99.1
|
82.4
|
0.7
|
0.1
|
1.2
|
0.2
|
|
|
En
el ISSSTE
|
1 124 510
|
99.0
|
2.4
|
78.8
|
0.2
|
1.3
|
NS
|
|
|
En
PEMEX, Defensa o Marina
|
109 280
|
99.2
|
0.8
|
0.4
|
94.0
|
0.5
|
NS
|
|
|
En
otra institución
|
64 231
|
99.1
|
1.0
|
0.5
|
0.1
|
0.7
|
0.1
|
|
|
No
especificado
|
141 702
|
87.7
|
3.0
|
0.7
|
0.2
|
4.0
|
0.1
|
|
|
NOTA:
|
Cifras al 14 de febrero.
|
|
|
El porcentaje que corresponde al total
de población usuaria de los servicios de salud está calculado con base en la
población total. El porcentaje de cada institución de salud se obtuvo con
respecto al total de la población usuaria de los servicios de salud.
|
|
NS
|
No significativo.
|
|
FUENTE:
|
INEGI. Estados Unidos Mexicanos. XII Censo
General de Población y Vivienda, 2000. Tabulados de la Muestra Censal.
Cuestionario Ampliado. Aguascalientes, Ags., México, 2000.
|
|
Empleo y
desempleo > Encuesta nacional de empleo urbano (ENEU) > Tasa de
desempleo abierto según sexo y grupos de edad > Anual > Ciudad de
México
Unidad de Medida: Tasa de desempleo. |
|
|
Periodo
|
Total
|
|
2003
|
3.8
|
|
2004
|
4.8
|
|
Estadísticos
|
|
|
Mínimo
|
3.8
|
|
Máximo
|
4.8
|
|
Suma
|
8.6
|
|
Media
|
4.3
|
|
Desviación
Estándar
|
0.7
|
|
** Cuando
existen dos o más ND no se calculan los estadísticos de Suma, Media y
Desviación Estándar.
|
|
|
Fuente: INEGI. Encuesta Nacional de Empleo Urbano.
|
|








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